
En teoría, la despedida como presidente de este botarate tendría que ser un motivo de alegría. Y de la misma forma que cuando hay una catástrofe los ayuntamientos decretan tres días de luto, cuando se produce un acontecimiento tan grato como este, tendrían que decretar no tres días, sino tres meses de júbilo oficial, con las campanas sonando sin cesar.
Pues eso, que habría que celebrar que se va el presidente más inútil que ha pasado por la Casa Blanca. Si los estadounidenses querían demostrarnos que, en ese gran país, cualquiera, absolutamente cualquiera, puede llegar a la presidencia, desde luego que lo han conseguido.
PD: No me han pagado por poner este post, solo quiero compartir el gustazo de poder usar este papel higiénico tan original. (Pienso que gran parte de la culpa de la crisis financiera mundial la tiene la mala gestión económica - bélica de este personajillo).
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23:04
Xakata.net






1 comentarios:
Pues lo siento, pero a este señor no le voy a dar tal satisfacción. ;)
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